Z7_89C21A40LGRJC0A6CAE7SVL2O1

Teclas de Ayuda de acceso Rápido

ALT + 1 Inicio

ALT + 2 Noticias

ALT + 3 Mapa de sitio

ALT + 4 Búsqueda

ALT + 5 Preguntas frecuentes

ALT + 6 Atención al ciudadano

ALT + 7 Quejas y reclamos

ALT + 8 Iniciar Sesión

ALT + 9 Directorio telefónico

Botones de Accesibilidad

Letra:

Contraste:

jueves, 8 de diciembre 2022
08/12/2022
Síguenos
Z7_89C21A40LGRJC0A6CAE7SVL240

Listado

Z7_NQ5E12C0LO02E0QOBJGLM10OC2

Memoria Culinaria, una apuesta para la paz

En la Unidad Especial de Paz nos hemos vinculado con las diferentes unidades académicas de la Universidad de Antioquia con el fin de aunar esfuerzos que contribuyan a la construcción de paz en el país. En esta ocasión hablamos con Juan Carlos Amaya Gómez, jefe de Investigación y Extensión de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Alimentarias, quien nos relató las diferentes estrategias que implementan en la Facultad en torno a la paz. A pesar de que el vínculo de los alimentos y la paz parece un poco distante, Amaya corrobora que no es así.


¿En la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Alimentarias cuentan con apuestas políticas para la construcción de paz?


Nosotros la vamos a incluir en una propuesta que tiene el Decano como parte del Plan de acción de la decanatura futura, este plan no la tiene, pero siendo coherentes con el plan de acción institucional y con la responsabilidad social que todos tenemos de apoyar y viabilizar todos los acuerdos, propuestas y ejes definidos en torno al tema de la paz, en una posible decanatura del decano actual, sí tenemos una línea específica de paz dentro de la propuesta.
¿Qué planes tienen en esa apuesta?
Lo denominamos: La paz es medicamento que sana y alimento que nutre, esa propuesta lo que busca es la contribución, de nosotros como Facultad, a la paz en todo lo que ya vienen avanzando en la Unidad Especial de Paz. Uno de los proyectos que tenemos, se llama “Desandando la guerra, caminando la paz”, que lo hacemos de manera conjunta con la Facultad de Educación, la Unidad Especial de Paz y nuestra Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Alimentarias. Tiene tres componentes y uno de ellos es, Cocina, Memoria y Paz, otro es sobre Aprender para emprender y el tercero, La escuela como escenario para la construcción de la paz.


¿Cómo se articula esa alianza?


Las tres unidades que estamos allí, formalizamos un convenio firmado por los decanos y el director de la Unidad Especial de Paz. A nosotros nos invita una responsabilidad como ciudadanos de apoyar los procesos de paz, consideramos que el saber de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Alimentarias siempre ha sido un poco distante a todos los temas de tejido social. En el histórico nosotros tenemos muy poca incidencia en estos procesos y creemos que esta ha sido una muy buena oportunidad para realizar ejercicios de cercanía, primero generando colaboración interna y segundo mirando cómo podemos llegar a las comunidades con estos temas.


¿En qué consiste el componente que busca volver la cocina un lugar de memoria y de reconciliación?


La propuesta se realizó desde Ciencias Culinarias, un programa creado en compañía de la Facultad de Ciencias Sociales y la Escuela de Nutrición y Dietética, que reúne grandes saberes: el saber social, humanístico, antropológico, el saber nutricional y el saber de las ciencias, la química o la ingeniería de los alimentos. Esa fusión lo que busca es rescatar preparaciones y toda la salvaguarda del patrimonio culinario. Dentro de todo ese patrimonio culinario encontramos que hay una línea muy interesante de la memoria a partir de la preparación de alimentos, de la cocina y eso es lo que nosotros planteamos allí, cómo hacer un ejercicio de memoria a partir de cocinar, cómo desarrollar procesos de reconciliación, de memoria y de paz a partir de la elaboración y preparación de alimentos, que son parte de esa memoria culinaria que hay en el territorio.


¿Cómo se concibe la cocina como un elemento que contribuye a la construcción de la memoria y la paz?


Cada vez que hacemos ejercicios del programa y de cursos de extensión evidenciamos que uno con los alimentos viaja, tú viajas con el olor del café, con la preparación de una arepa, con la elaboración de una receta tradicional, un sancocho, un tamal, cualquier preparación. Entonces lo que nosotros hacemos es combinar ese tema que ya de por sí es un viaje, porque un olor te genera un viaje, te genera un recuerdo, te lleva a un pasado, te recuerda a tu mamá, a tu hijo, a tu abuela, en fin. Entonces, toda esa experiencia sensorial se pueda aprovechar en lo que queremos, aquí es una construcción conjunta, nosotros proponemos ese elemento que es la preparación de alimentos y por eso está la Unidad Especial de Paz, que con sus profesionales puede permitirnos hacer ejercicios de memoria. Se trata de recrear un pasado a partir de una elaboración de una arepa, un caldo, un arroz o cualquier otro alimento.


¿Cuáles son las transformaciones que el proyecto espera en la comunidad?


Tenemos varios resultados esperados, uno es que se pueda generar memoria y que se genere memoria escrita, por eso estamos en compañía de la Unidad Especial de Paz para poder generar memoria en las diferentes metodologías. Además, esperamos llegar no solo a las personas directamente involucradas con el conflicto sino también a las personas que estuvieron cerca a él, que nosotros podamos ir y hacer talleres de cocina entorno a este tema de la construcción de la memoria y también desde luego el proceso natural del programa que es generar una memoria de la cocina antioqueña colombiana, eso es lo que queremos.


¿En qué consisten los otros componentes?


El segundo componente se llama aprender para emprender y tiene que ver con desarrollar habilidades en las personas para que transformen alimentos, porque cuando tú vas a vender, cuando tienes una intención de generar una rentabilidad, cambian las condiciones, entonces ya no es lo que vos y yo queramos preparar, sino que hay una regulación que la hace el Invima. Ahí ya hay todo un proceso normativo, legal o jurídico que debe conocer quién va a emprender. Lo que queremos es saber qué es lo que se cultiva en el territorio y a partir de lo que se cultive y de lo que la persona quiera emprender, hacer ejercicios de transformación de alimentos.
El otro componente es el de la Facultad de Educación y es cómo se llevan todos estos elementos a la escuela, a la institución educativa desde los profesores o desde los mismos estudiantes. Se hace todo un proceso de memoria, de aplicar conceptos y llevar todos estos temas a la escuela.
 
¿Qué retos enfrenta la Facultad en este proyecto?


Como todavía es un proyecto, el reto es ponerlo a andar. Queremos empezar a desarrollar diplomados, ejercicios académicos, vincular a los estudiantes y profesores de la Facultad al proceso de paz, sensibilizarlos, contarles qué estamos haciendo, qué podemos hacer, también empezar a descubrir las maravillas de la Facultad que nunca se han podido poner al servicio de lo social, en este caso puntual, de la paz. No tenemos un reto diferente a que las personas se vinculen socialmente, vean interés en hacer ejercicios de extensión, investigación y docencia en torno a la paz, ese es nuestro reto.
Los esfuerzos de la Facultad por vincular los alimentos y la construcción de paz han sido amplios: han participado en proyectos como Mujeres Siembra de la Secretaría de las mujeres, que cuenta con numerosas integrantes que han sido afectadas por la violencia y que viven en lugares con dificultades sociales. También coordinan la Corporación día que tiene proyectos productivos a gran escala en Antioquia, uno de ellos es de siembra de arroz en el bajo Cauca.
Asimismo, tienen un proyecto conjunto llamado Café Abril, una tienda especializada de café ubicada en el primer piso del edificio de extensión. En la actualidad, buscan hacer una reapertura para brindarle un nuevo nombre y enfoque, buscan reunir todas las iniciativas de los firmantes del acuerdo a nivel nacional y hacer una nueva oferta para generar cultura del consumo de café.

 

 

Z7_89C21A40LGRJC0A6CAE7SVL241
Z7_89C21A40LGRJC0A6CAE7SVL2K2
 
Universidad de Antioquia | Vigilada Mineducación | Acreditación institucional hasta el 2022 | NIT 890980040-8
Recepción de correspondencia: calle 70 No. 52 - 21 | Apartado Aéreo 1226 | Dirección: calle 67 No. 53 - 108 | Horario de atención
Conmutador: [57 + 604] 219 8332 | Línea gratuita de atención al ciudadano: 018000 416384 | Fax: [57 + 604] 263 8282
Peticiones, quejas, reclamos, sugerencias, denuncias, consultas y felicitaciones
Política de tratamiento de datos personales
Medellín - Colombia | Todos los Derechos Reservados © 2020