Teclas de Ayuda de acceso Rápido

ALT + 1 Inicio

ALT + 2 Noticias

ALT + 3 Mapa de sitio

ALT + 4 Búsqueda

ALT + 5 Preguntas frecuentes

ALT + 6 Atención al ciudadano

ALT + 7 Quejas y reclamos

ALT + 8 Iniciar Sesión

ALT + 9 Directorio telefónico

Botones de Accesibilidad

Letra:

Contraste:

Esp
martes, 31 de marzo 2020
31/03/2020
Síguenos

Periódico Alma Máter

UdeA Noticias
Academia Vida

Sapzurro y La Miel, ecosistemas marinos en alerta

07/02/2020
Por: Yénifer Aristizábal Grajales y Lina Marcela Gallo Benítez- Periodistas

El Caribe colombo-panameño es un paradisiaco laboratorio natural en el que convergen mar, ríos y selva. Hoy, sin embargo, se elevan alertas por su deterioro ambiental. Investigadores de Ciencias del Mar de la Universidad de Antioquia advierten sobre el impacto del plástico que llega a estas aguas, un turismo sin criterios de sostenibilidad y la erosión costera.

Hasta la bahía de Sapzurro llega el sistema montañoso de la serranía del Darién. Foto: cortesía Mauricio Montoya / @mamonto.

Los océanos albergan cerca del 50 % de la diversidad marina y reciben alrededor de 8 millones de toneladas de plástico anual. Cerca del 75 % de la contaminación marina en el mundo  es producto de las actividades que los humanos desarrollan en superficie terrestre, según datos la Comisión Económica para América Latina y el Caribe —CEPAL—.

La costa Caribe colombiana no es ajena a esta problemática mundial. El profesor Alfredo Jaramillo Vélez, coordinador del pregrado Ingeniería Oceanográfica de la Universidad de Antioquia, explicó que esta se da por el uso irracional, la falta de hábitos de reciclaje y recuperación de los plásticos: «Cuando en las ciudades disponen los residuos en las quebradas o ríos, a la final todo esto llega al mar. El mar no empieza en la playa, empieza en la montaña».

El pasado mes de octubre, el Centro de Investigaciones Hidráulicas e Hidrotécnicas de la Universidad Tecnológica de Panamá dio a conocer un estudio que indica que el litoral Caribe de Colombia está cuatro veces más contaminado con microplásticos que las playas del Pacífico.

«Algunos de esos residuos irán al fondo del mar, otros quedarán flotando y otros, incluso, serán consumidos por especies marinas como tortugas y peces, que los confunden con medusas u otros organismos. Causan un daño en la cadena trófica de todo este ecosistema», advirtió Jaramillo Vélez.

El litoral Caribe de Panamá y de Colombia comparten condiciones de contaminación similares. Sapzurro, corregimiento chocoano ubicado al sur del mar Caribe, y La Miel, corregimiento panameño vecino, son ejemplo de ello. 

Turismo con doble filo

Paula Quiceno, coordinadora de pregrados de la Corporación Académica Ambiental, y sus estudiantes —quienes visitan estas playas como laboratorios naturales—, han venido alertando sobre el estado actual del ecosistema marino de Sapzurro y La Miel. Allí la zona coralina se encuentra deteriorada o sin vida.

Los turistas, al meterse al mar, se posan encima de las lisas cabezas de coral para salir a respirar. Con ese tipo de acciones generan rupturas, o la separación de un mucílago que protege los corales de bacterias y que, al quedar expuesto, puede sufrir enfermedades y morir.

Para Jaramillo Vélez hay una relación directa entre la contaminación generada por los plásticos y el estado de los arrecifes: «Una bolsa de basura que cae a un arrecife de coral, forma un anillo de muerte alrededor de ese conjunto de residuos. Cambia el pH, la cantidad de oxígeno alrededor, un poco la salinidad y otras condiciones físicoquímicas que pueden afectarlo», explicó.

Quiceno explicó también que, en sus últimos recorridos académicos a estas zonas costeras, en lugar de ver los peces típicos de un parche coralino, los estudiantes vieron «mucha alga calcárea, que es la que invade los corales cuando ya están muriendo. Si el turismo se fuera y dejáramos el ecosistema quieto —añadió—, es probable que no siga el deterioro por impacto antropogénico. Y hay otra variable imparable que es el cambio climático y el calentamientoglobal. El panorama no es alentador».

La docente recalcó que recuperar los parches coralinos es muy difícil. Actualmente hay guarderías y resiembras de las que apenas se está mirando la efectividad, pero son proyectos a largo plazo. «Para que un coral crezca dos centímetros se puede demorar una década, restaurar un arrecife se puede demorar cientos de años, eso no lo vamos a ver», concluyó.

Por su parte, Jaramillo Vélez advirtió que para ese propósito de recuperación se deben cambiar hábitos, especialmente entre turistas: no dejar allí los plásticos que se utilizan y promover la reutilización. Además de reforzar la pedagogía para que los lancheros hagan el anclaje en zonas específicas, donde no se afecte el entorno coralino.

El gran problema de la erosión costera

Una de las grandes problemáticas que aquejan no solo a las bahías del Caribe colombo-panameño sino también a zonas costeras del Pacífico Chocoano y del Urabá antioqueño, es la erosión costera. Paulatinamente reduce el tamaño de las playas, perjudica los ecosistemas coralinos y deteriora las estructuras que se encuentran en el entorno costero, afectando la subsistencia de las comunidades aledañas.

Varnady Arboleda Montañez, geólogo de la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó —Codechocó—, explicó que esta es una problemática relacionada con crisis climática, ante la cual las zonas costeras son especialmente sensibles. «Cada año el problema de erosión se intensifica y las medidas que se toman no alcanzan a proteger toda la bahía y por eso se evidencia una pérdida de playa», indicó el funcionario.

«Esta problemática viene más o menos desde 2015 y se intensificó entre el 2016 y el 2018», dijo. Según él, Codechocó ha hecho un seguimiento y monitoreo en playas como Capurganá y Sapzurro, en territorio de Acandí, donde la administración municipal ha adelantado obras de enrocado, muros de contención y mitigación.

Para Alexander Mera, líder comunitario acandilero, nacido en Sapzurro, el problema de esta y de las otras playas cercanas también pasa por una falta
de apropiación local y la ausencia «de políticas que restrinjan el turismo». Mera señaló que «falta conocimiento y conciencia para que el turista se devuelva con cierta cantidad de basura, además de no vender, por ejemplo, el agua en plástico y mejor destinar bebederos públicos».

Pese a los esfuerzos por contener la erosión y las campañas que se realizan para detener la invasión de plásticos y microplásticos en la playa, cada año se observa cómo las barreras empiezan a ceder, el oleaje o los fuertes vientos afectan a estas pequeñas bahías, y los plásticos siguen fragmentándose a tal punto que los microplásticos terminan siendo parte de las playas, las arenas y hasta de la cadena trófica. «Esos compuestos orgánicos que van liberando afectan la fauna y la flora de estos sistemas», concluyó Jaramillo.

Lo más popular
54d4db3244a5e15c6a21152b_logo-renata.png
54d4db5924c957e253bd5fa5_logo-ruana.png
54d4db63ae77e15e6afe94a0_logo-universia.png
54d4db6add1988d75368ecff_logo-icetex.png
54d4db7744a5e15c6a211531_logo-colombiaprende.png
54d4db7edd1988d75368ed05_logo-gobiernolinea.png
54d4db86dd1988d75368ed09_logo-canalu.png
54d4db9644a5e15c6a211534_logo-cis.png
54d4db9d44a5e15c6a211535_logo-colciencias.png
54d4dba444a5e15c6a211539_logo-ips.png
Sistema Único de Información de Trámites - SUIT
54d4dbb7ae77e15e6afe94a4_logo-redemprendia.png
54d4dbbfdd1988d75368ed14_logo-colombia.png
Fundación Universidad de Antioquia
No + filas
No + filas
No + filas
ORACLE
Hacemos Memoria
Universidad de Antioquia | Vigilada Mineducación | Acreditación institucional hasta el 2022 | NIT 890980040-8
Recepción de correspondencia: calle 70 No. 52 - 21 | Apartado Aéreo 1226 | Dirección: calle 67 No. 53 - 108 | Horario de atención
Conmutador: [57+4] 219 8332 | Línea gratuita de atención al ciudadano: 018000 416384 | Fax: [57+4] 263 8282
Peticiones, quejas, reclamos, sugerencias, denuncias, consultas y felicitaciones
Política de tratamiento de datos personales
Medellín - Colombia | Todos los Derechos Reservados © 2018